Para que una relación sea plena, es importante que exista una gran confianza entre ambos miembros de la pareja, se trata de un aspecto muy significativo, pero también hay que tomar en consideración que darse demasiado libertinaje el uno al otro no siempre resulta una buena idea.

 Llevada a la máxima expresión, el exceso de confianza no permite valorar y respetar a nuestra media naranja en su justa medida. Es tanta la familiaridad que hay entre los dos miembros de la pareja, que el juego de la seducción deja de tener sentido y se pierde el interés.

Por muchos años de convivencia que se tengan, es necesario demostrar al otro nuestro amor, no solo de palabra, sino también con los hechos, se trata en definitiva de volver a la época del enamoramiento, cuando resultaba tan importante demostrar nuestros sentimientos.

Para probar a nuestra pareja que la queremos, admiramos y respetamos no hay nada mejor que demostrarlo con halagos, gestos cariñosos y demás demostraciones de cariño, si se hace a diario, el ambiente que se obtendrá será fantástico.

También es sumamente importante cuidar el aspecto físico, incluso cuando estemos en casa y no sea necesario arreglarse, no se trata de ir de cache, sino de ofrecer una imagen atractiva y agradable.