Sobre la felicidad conyugal hay una multitud de teorías, pero, según un reciente estudio, para conseguirla,  tan sol hay que dedicarle un poco de atención a nuestra media naranja.

Haz algo que le guste cada día, dedica unos minutos a pensar en hacer algo que complazca a tu pareja. No es necesario que sea un gran regalo, basta con un detalle que le haga feliz, desde regalarle una flor a prepararle su plato preferido.

Muéstrale tu aprecio, no desaproveches ninguna oportunidad para demostrarle lo bien que te sientes al departir tu vida con el/ella. Piropea a tu pareja, muéstrate orgulloso/a de sus logros ante vuestros amigos, de esta forma le harás muy feliz.

Interesarte por su mundo, no hay mejor método para llegar a su corazón que formar parte de su mundo, comparte sus aficiones, pregúntale sobre sus inquietudes, hablad largo y tendido sobre lo que le preocupa, etc, se sentirá querida/o y comprometida/o.

Y abrazarle, a medida que pasa el tiempo, los besos se convierten en puro formalismo y los abrazos solo se dan cuando se hace el amor, craso error, un abrazo sincero, desprovisto de toda connotación carnal, nos ayudara a mantener viva la llama del amor, recuerda: Un Abrazo diario¡¡